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1. La medida evangélica es el Amor. #TeologíadelaLiberación

Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Juan 1,14

No hay mejor muestra de amor que hacerse igual a ti. No solo te vió de lejitos y te amó, porque en realidad el ver al prójimo de lejos no pude ser amor verdadero. Este Dios que es todopoderoso se hizo hombre.

Posteriormente dejó las cosas claras, como anticipando todas las luchas y discusiones bizantinas acerca de este Dios encarnado:

Les doy un mandamiento nuevo: Que se amen los unos a los otros. Así como yo los amo a ustedes, así deben amarse ustedes los unos a los otros. Si se aman los unos a los otros, todo el mundo e dará cuenta de que son discípulos míos. Juan 10,34-35

Por lo mismo, todo mensaje de quien se diga cristiano tiene que ser bajo la única primicia de ser hecha o dicha por Amor.

Todo lo que tenga un sabor amargo en las palabras y en los hechos y que cláramente no tenga amor, simplemente no puede ser cristiano. ¿Qué es entonces? Humano. Y como acertadamente dice el mensaje evangélico : “El que no es conmigo, es contra mi; y el que conmigo no allega, derrama” (Mt 12,30). De este modo, el no ir delante es volver atrás, y el no ir ganando es ir perdiendo (Acertadamente recomendado por Bernard de Clairvauxv y retomado por Juan de Yepes Álvarez). Y aquí, toda teología de cualquier clase, escuela, iglesia, religión o persona, no podrá mantenerse en pie si contradice tan universal sentencia evangélica.